verdadera-inversomil-mente tuve que volver por estos lares porque
mi mente no me iba a dejar posar mis sueños sobre las plumas,
de no ser que aclare que he venido a contradecirme
respecto a lo que publiqué hace algunos instantes.
Cuando he mencionado que profesaba desprecio por el amor
en realidad lo que quería profetizar es que no aceptaba tal concepto,
no es que odie al amor,
sino que simplemente reniego de tal bastardización sentimental.
De hecho, el despreciar algo no me aleja para nada del amor,
ambas cosas son polos opuestos de una misma cosa;
por ende, con las yemas de mis dedos estaría
acariciando la esfera de cristal
que me encerraría sin perdón
ni prorroga
dentro de
los confines
de la confusión hecha carne.
Fusión de infusiones he de trabar
para que la lengua sepa escapar y finalmente
finalizar con mi mente en un presionar de tecla en forma de ELE.
bzz.
martes, 2 de febrero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario